Josep Coll i Bardolet


Estudió en Vich y en Olot. En el año 1936 emigró a Tours, donde en el 1937 hizo su primera exposición individual, y más tarde a l'Académie des Beaux Arts de Bruselas, donde permaneció hasta el 1939. En el año 1942 volvió a España para estudiar grabado en la Academia de San Fernando de Madrid. En el año 1940 se instaló definitivamente enValldemosa (Mallorca).


Expuso en Vic, Barcelona, Palma de Mallorca, Francia, Bélgica, Suecia, Noruega y en los Estados Unidos. Su pintura, sensible y sincera, de estilo impresionista, ha dibujado el paisaje, las labores agrícolas y las danzas mallorquinas con acuarela, el collage y especialmente la pintura al óleo. Se dedicó también a la naturaleza muerta y a la ilustración.


Coll Bardolet fue también uno de los fundadores de la Obra Cultural Balear. En el año 1987 fue nombrado hijo adoptivo de Valldemossa y en el 1990 recibió la Premio Cruz de San Jorge de la Generalidad de Cataluña. Cuando murió hizo donación de la mayor parte de su obra al Santuario de Lluc, en Mallorca. Otra parte la legó a la Fundación Cultural Coll Bardolet de Valldemosa.

Más sobre el artista

Campdevánol (Girona), 1912 – Valldemossa (Mallorca), 2007.

El pintor catalán Coll Bardolet estuvo afincado en Valldemossa hasta el día de su muerte. Es el artista que se ha enfrentado con el paisaje mallorquín y lo ha resuelto con más delicadeza y sensibilidad. Este pintor sentó su caballete en Valldemossa, Deiá, Selva, Torrente de Pareis, Sóller y en todos aquellos lugares en donde experimentó una emoción de la que no pudo desprenderse. Esto es sintomático y entraña una noble aspiración. Coll Bardolet fue, por encima de todo, un artista que sintió y gustó de aprisionar el paisaje matizándolo con ese hálito emotivo que lo hace doblemente sugestivo. Emoción que el pintor nos presentó a través de una obra en la que el color y el trazo juegan un papel importante. De línea ágil y armoniosa (Coll Bardolet fue un magnífico dibujante) y de un colorido suave, sin estridencias, en el que el color es apenas perceptible, se nos presentan las obras paisajísticas de este artista. Pero en Coll Bardolet debemos considerar, además, otros aspectos que dan un sello peculiar a su arte: sus magníficos, sus maravillosos dibujos en los que una línea grácil, ingrávida, nos da la sensación de movimiento y de ritmo. Tal sus dibujos y acuarelas representando parejas de baile mallorquín (boleros) difícilmente superables. Y tal, en otro aspecto, sus bodegones en los que el pintor hace alarde de una técnica nada común. Recordemos sus “Estudios en blanco” en los que la técnica, aunada al sentimiento, hacen de estas obras modelos dignos de imitación. Artista dotado de todos aquellos elementos necesarios para realizar una obra densa y de gran contenido, las muestras que nos ha dejado responden a estas cualidades.

La sede de la Fundació Cultural Coll Bardolet

Esta fundación tiene como objetivos preservar, exhibir y difundir la obra pictórica de Josep Coll Bardolet así como de su colección privada propiedad de la fundación, además de promocionar las Bellas Artes en genera

La sede de la Fundació Cultural Coll Bardolet se ubica en un céntrico edificio de la localidad de Valldemossa, rehabilitado gracias a la colaboración del Gobierno de las Illes Balears. La primera planta ofrece una muestra permanente de las pinturas de Coll Bardolet; se trata sobre todo de paisajes de Mallorca, pero también se pueden contemplar bodegones, composiciones florales y sus conocidas escenas de bailes populares mallorquines. La segunda planta está dedicada a exposiciones temporales y en la planta baja se realizan actividades culturales diversas, como conferencias o conciertos. Hay también una sala de audiovisuales y un patio con anfiteatro donde se realizan actividades al aire libre.